********************************|true|Déjame que hoy yo me vista,
por lo de tu centenario,
con mi traje de diario,
mi condición sevillista.
No se presta, se conquista
tan preciada maravilla.
Y es tan alta y tan sencilla,
que para sentirme hombre
a mí me basta tu nombre
sonándome aquí: Sevilla.
TE LLEVARÉ EN MI CORAZÓN HASTA EL ULTIMO SEGUNDO DE MI VIDA
No tengo cambio a la vista, sevillista yo nací y moriré sevillista.
Si dibujo la Giralda y un cielo azul por arriba, la rocío de azahar y de vieja sangre artista, le pongo un río a sus pies y pongo versos de orillas, la pongo frente a la luz y hasta la luz siente envidia, y echo a rodar un balón por un Nervión futbolista, el fútbol se hace pasión que no golpea, acaricia. Blanquirrojea en el sur la pasión definitiva. Y por más que otros se empeñen en volcar ortografías y escriban siempre con be lo que es con uve inequívoca, esta ciudad, esta mujer, esta gloria fugitiva
solamente tiene un nombre con siete letras: SEVILLA.
Cien años cumples, mi amor, mas tienes la gran virtud de vivir en juventud como eternizada flor. Blanquirrojo tu color, vives del tiempo testigo. yo te sueño y te persigo con la única intención de dejar mi corazón cumpliendo siglos contigo.
Déjame que hoy yo me vista, por lo de tu centenario, con mi traje de diario, mi condición sevillista. No se presta, se conquista tan preciada maravilla. Y es tan alta y tan sencilla, que para sentirme hombre a mí me basta tu nombre sonándome aquí: Sevilla.